¿Estais por Cáceres y quereis un sitio sencillo y productivo para coger algunas piedras?
Pues podeis acercaros por el pueblo de Mirabel, donde además de visitar las ruinas de su castillo del S.XV, podeis entreteneros en picar algunas quiastolitas.
Castillo de Mirabel, no perdáis la oportunidad de subir a verlo, aunque solo sea por observar las cuarcitas sobre las que se asienta
Las quiastolitas son una variedad maclada de andalucita (nesosilicato de aluminio), que se caracterizan por presentar una inclusión de grafito entre los cristales, que le dan un característico aspecto de cruz si la cortamos transversalmente. Una de las cosas más divertidas de estas maclas, es que en función de donde realicemos el corte, la inclusión de grafito será más o menos gruesa, de manera que si cortaramos a rodajas todo el cristal, tendríamos una sucesión de cruces cada vez más gruesas que terminan por ocupar casi todo el centro del cristal. Si encima nos entretenemos en pulir cada una de estas lonchas, el resultado es a parte de bonito, muy interesante. Estas cruces, llamaron la atención desde tiempos inmemoriales y se conocen reseñas del S.XVI en las que los peregrinos del camino de Santiago volvían de Santiago de Compostela, portando estas cruces como amuleto. Para llegar al afloramiento, tenéis que salir del pueblo por la carretera de Serradilla en dirección al castillo de Mirabel. Está muy bien señalizado así que no tiene perdida. Lo más cómodo es dejar el coche en el aparcamiento acondicionado para visitar el castillo, y desde ahí bajar caminando hacia la carretera por la que hemos venido. Os lo voy a poner más fácil todavía, el coche lo dejáis en: 39°51'12.55"N 6°14'8.76"O
Encontrareis las quiastolitas en los taludes de la carretera, inmersas en pizarras ordovícicas y silúricas bastante blandas, que sometidas a metamorfismo de contacto se han transformado parcialmente en corneanas.
Aquí la señal que nos indica la subida al castillo, a partir de aquí podéis comenzar a buscar ya que aparecen en todos los alrededores
Aquí en el talud las encontrareis fácilmente
Veréis que los cristales son abundantes y muy fáciles de encontrar, el problema es que son tan frágiles o más que la pizarra, por lo que sacarlos completos es bastante complicado. Lo mejor es sacar lajas del talud a base de maza y cincel sin esmerarnos mucho en reducir la matriz, ya nos entretendremos en eso cuando lleguemos a casa, haciendo uso de herramientas más precisas, ya que si intentamos reducirlas allí mismo, las probabilidades de quedarnos sin cristal son más que evidentes.
Laja de 1m aproximadamente, recién sacada del talud
Tened cuidado con las distracciones, apenas hay arcén y con la curva no se ven venir los coches, prudencia ante todo. Os dejo fotos de algunas de las piezas que me traje a casa, para que os hagáis una idea del tipo de material que podéis conseguir. Quizás no sean de los minerales más bonitos a la vista, pero a mi me resultan muy interesantes y cuando tenga tiempo para pulirlos y adecentarlos en condiciones lucirán mucho mejor.
Aquí se ve como el grafito ocupa toda la zona central de la macla
Algunos cristales completos, necesitarán herramientas de precisión para dejarlos mas al aire
Otro cristal roto, en esta ocasión el grafito ocupa mucha menos superficie y se aprecia claramente la cruz, una vez pulido quedará muy chulo
Este cristal está roto en uno de sus extremos, pero como quedo tan al aire me lo llevé a casa
Los feldespatos son una serie de minerales que forman el entramado principal del grupo de los aluminosilicatos .
Son los principales constituyentes de las rocas ígneas, por lo que la presencia o ausencia de determinadas especies, se utiliza como criterio de identificación.
Algunas especies y variedades son también usadas en gemología, ya sean facetadas, como la ortoclasa incolora o pulidas en cabujón, como la amazonita, la adularia o la labradorita, recibiendo nombres tan sugerentes como la "Piedra sol" o "piedra luna" en el mundo del mercantileo. Los feldespatos también tienen un amplio uso industrial. Son un componente importante en la producción de vidrios y cerámicas por ejemplo, confiriéndoles dureza y resistencia a los productos finales. También son usados en la producción de gomas, pinturas, plásticos... de hecho, se explotan uno 20 millones de toneladas métricas cada año a nivel mundial, siendo Italia, Turkía y China los principales productores.
Consideraciones generales:
La fórmula general de los feldespatos es XZ4O8 , donde la X puede ser: Ba, Ca, K, Na, NH4, Rb y Sr, y la Z: Al, B o Si
A fecha de hoy, la IMA acepta un total de 13 especies dentro del grupo, las cuales presentamos a continuación:
Se trata de una serie continua, por lo que cada ejemplar presenta una composición única y puede no englobarse por completo en ninguna de las especies sino resultar una transición entre dos de ellas.
A los ejemplares cuya composición se encuentra entre la albita y la ortoclasa, se les denomina de manera genérica feldespatos alcalinos, y dentro de estos, de forma más concisa, a aquellos cuya composición se engloba entre los dos primeros términos del grupo (albita y anortita), se les llama plagioclasas.
Tradicionalmente, las plagioclasas se dividían a su vez en los siguientes términos:
Pero en la actualidad solo los extremos de esta serie son reconocidos por la IMA como especies válidas y el resto de los términos son representados en función del porcentaje de albita (Ab) y anortita (An) que poseen.
Hay que tener especial cuidado con esta clasificación ya que muchos coleccionistas aún la mantienen en sus etiquetas e incluso es común observarlas como especies separadas en literatura impresa actual, pero no deja de ser por ello erróneo su uso.
Estudiar los feldespatos, es un proceso complejo, ya que su composición no solo varía de la manera lineal arriba representada (sustituciones en la posición X de la fórmula general) , sino que existe una segunda variación en su composición; la que ocurre en los tetraedros situados en la posición Z creándose por lo tanto un diagrama ternario
Morfología y estructura cristalina: La estructura básica de todos los feldespatos, son unos anillos formados por 4 tetraedros de aluminio y sicilio, entre los cuales se situan los cationes correspondientes a cada especie. Estos anillos pueden presentar una apariencia ordenada, siendo todos iguales, con tres tetraedros de silicio y uno de aluminio por cada anillo, o bien ser desordenada. en este segundo caso, cada anillo es "de su padre y de su madre" (uno tendrá dos tetraedros de aluminio y dos de silicio, otro 3 y 1... etc. sin seguir un orden aparente. De manera general, podemos decir que aquellas especies de feldespatos que se forman a altas temperaturas, como la sanidina o la buddingtonita, tendrán estructura desordenada, mientras que los de bajas temperaturas, como la mocroclina o la anortita, serán completamente ordenados. Algunas especies se pueden formar en un amplio rango de temperaturas, por lo que el grado de orden de su estructura será intermedio y diferente para cada pieza en concreto. Es el caso de la albita o de la ortosa y para distinguirlos, se suele hablar por ejemplo, de albita de alta y baja temperatura La morfología y el hábito de los feldespatos ha sido extensamente estudiada durante años. Goldschmidt (1916), ya presentó en su época un total de 1200 dibujos de cristales naturales de feldespatos, entre los que incluía más de 300 ejemplos de maclas. Diversos estudios, han podido comprobar, que el hábito de cristalización de los feldespatos, depende mucho más de la temperatura de síntesis que del ambiente químico que los rodea durante la misma
Aquí se pueden observar los cuatro hábitos principales de los feldespatos alcalinos en orden decreciente de temperatura: Hábito de Finisterre (Primera columna), hábito de Baveno, hábito de Carlsbad y hábito de la Adularia (cuarta columna)
Una de las características más interesantes de los feldespatos, desde el punto de vista cristalográfico, es la alta frecuencia con la que forman maclas.
Smith y Brown (1988), nos proporcionaron una descripción cristalográfica de las principales maclas que se encontraban en los feldespatos y de las leyes de macla que seguían, llegando a afirmar que las maclas eran omnipresentes en algunos de ellos, como es el caso de la sanidina, en la que encontrar cristales que no estén maclados es realmente difícil
Representación de algunas de las maclas de feldespatos más comunes
Las maclas pueden generarse simplemente por un error de propagación en la superficie de crecimiento del cristal. Cuando los dos cristales que forman una macla simple, ya sea por contacto o de interpenetración, presentan el mismo tamaño, se deduce que este fallo se produjo en las fases más tempranas del crecimiento del cristal, poco después del proceso de nucleación.
Estudios de Franke y Ghobarkar, en los años 80, observaron que en el caso de crecimiento hidrotermal de los cristales de albita, la proporción de maclas que se generaban era mayor cuanto mayor fuera la temperatura de la solución
Ortosa. Macla de Carlsbad. Zarzalejo. Madrid Colecc. y foto Mª Jesús Alvarez
Microclina. Macla de Baveno. Cantera Massabé. Sils. Gerona. 8x7 cm Colecc. y foto Mª Jesús Alvarez
Microclina. Macla de Manebach con la terminación truncada. Cantera Massabé. Sils. Gerona. 6x4 cm Colecc. y foto Mª Jesús Alvarez
En ocasiones, la maclas que encontramos pueden no ser completamente simétricas, se las denominas maclas de transformación y aparecen cuando durante el proceso de crecimiento de un cristal, la temperatura del medio varía. De esta manera, por ejemplo podía estar formándose un cristal de albita a altas temperaturas, el cual presenta un aspecto determinado, y si la temperatura por la circunstancia que sea, desciende, el cristal continuará creciendo, pero en esta ocasión como el polimorfo de baja temperatura, que al ser diferente al anterior, distorsiona la simetría general de la pieza .
Se ha observado, que estos cambios son más marcados en el caso contrario; es decir, cuando el crecimiento comienza a bajas temperaturas y se transforma al polimorfo de altas temperaturas, y que solo se producen en las plagioclasas más alejadas del extremo de la anortita, produciendo únicamente maclas de albita y periclina.
Existe un segundo tipo de maclas, las llamadas maclas mecánicas o maclas por deslizamiento.
Cuando se aplica una fuerza de tensión a un cristal que se encuentra en proceso de formación, este se deforma de manera plástica. Este movimiento, puede generar una traslación del cristal en crecimiento o bien una macla.
El color de los feldespatos: Todos los feldespatos, son en su forma más pura, incoloros, pero esto rara vez lo encontramos en la naturaleza. Su color viene dado por varios factores - Impurezas: provocan los tonos amarillentos de la sanidina y las ortosas por ejemplo, cuando el hierro trivalente reemplaza al aluminio. Uno de los colores más estudiados, el verde azulado de la amazonita, se debe también a impurezas; concretamente de plomo, y se ha podido comprobar que cuanto mayor es la cantidad de plomo presente en las muestras, más intenso es su color. Además resulta interesante conocer que el color se pierde si sometemos las piezas a altas temperaturas y sin embargo se recupera nuevamente por irradiación.
Microclina var. amazonita. Konso. Etiopía. 12x10 cm Colecc. y foto. Mª Jesús Alvarez
Microclina. Cantera Massabé. Sils. Gerona. 6x5 cm Colecc. y foto Mª Jesús Alvarez
- Inclusiones: No debemos confundirlas con las impurezas. En las impurezas, unos cationes son sustituidos por otros dentro de la estructura del cristal, mientras que las inclusiones son otros minerales (con su propia estructura y características físico-químicas) inmersos en el cristal. Inclusiones de hematites provocan tonos rojos y pardos en los feldespatos. si estas inclusiones tienen un tamaño lo suficientemente grande y se presentan orientadas en una única dirección, se forman las denominadas "piedras sol", altamente apreciadas en joyería. El hematites y otros óxidos de hierro, junto a inclusiones de cobre metálico, son también los que generan la amplia gama de colores iridiscentes de la labradorita, aunque en este caso, están combinados con una estructura lamelar en dos fases en los cristales, que presentan diferentes índices de refracción, de manera que cuando la luz incide sobre ellos, genera los bellos destellos que les son característicos. Los tonos verdes apagado, suelen ser consecuencia de inclusiones de clorita; y las inclusiones de magnetita generan feldespatos de color negro. - Daños por radiación ionizante: de manera semejante a como ocurre con los cuarzos ahumados, los feldespatos presentan un cambio en su color cuando son sometidos a una radiación ionizante. Cualquier feldespato coloreado, especialmente si se trata de tonalidades oscuras, pierden su color cuando son expuestos a la luz del sol, y esta pérdida de color, puede ser restaurada si los sometemos a radiación. Algunos estudios observaron que el oscurecimiento de la tonalidad en los feldespatos, cuando se exponían a radiación, era mucho más intensa cuando se trataba de feldespatos potásicos que no tuvieran agua en su estructura, lo que nos hace pensar, que dicha presencia de agua molecular inhibe la formación de centros de color Algunos feldespatos pueden presentar fluorescencia. Según Robbins (1994), los feldespatos procedentes de granitos, pegmatitas y rocas metamórficas de altas temperaturas, presentan fluorescencia, mientras que no se encuentra dicha característica en los ejemplares que se han formado a bajas temperaturas o en rocas sedimentarias. Los colores más habituales que se muestran en estos minerales fluorescentes son el rojo, el violeta azulado y el blanco azulado, pudiendo presentarse tanto en onda larga como en onda corta. Los principales minerales del grupo: - Albita: Gahn y Berzelius, le dieron su nombre en el año 1815, en referencia a su habitual color blanco. Es un mineral muy común, suponiendo la mitad de los minerales ricos en sodio de la serie de las plagioclasas. Sus cristales son normalmente tabulares, de color blanquecino, entre transparentes y translúcidos y con brillo vítreo, aunque pueden encontrarse cristales grises, rosas, marrones, negros.. en incluso en tonalidades pálidas de verde y azul. Es muy común encontrarlos con maclas de Periclina y Carlsbad, existiendo yacimientos repartidos por todo el planeta. Existen muchas variedades de albita, entre las que podríamos nombrar la oligoclasa (que cuando presenta inclusiones orientadas de hematites recibe el nombre de "piedra sol"), andesina, cleavelandita, periclina, peristerita...an
- Anortita: Constituye el otro extremo de la serie de las plagioclasas, y al igual que le pasaba a la albita, es mucho más común que los miembros intermedios de la serie. fue nombrada por Rose en el año 1823 y su nombre procede del griego "anorthos" que hace referencia a su simetría triclínica. Los cristales típicos de anortita son unos prismas cortos incoloros, o bien de un tono pálido que puede ir desde el blanco y amarillo hasta los grises; entre transparentes y translúcidos, con un brillo vítreo. presentan una mayor variedad de maclas que la albita, pudiendo seguir las leyes de la Albita, Baveno, Carlsbad, Manebach y Periclina. Es común encontrarla en noritas, gabros olivínicos, trocolitas y se han estudiado en anortositas lunares. Y al igual que con la albita, disponemos de un amplio número de yacimientos, pero es difícil encontrar cristales grandes y bien formados.
- Anortoclasa: Descrita por Rosenbusch en 1885, tiene su localidad tipo en la Isla Pantelleria, Sicilia. Puede presentarse tanto en cristales tabulares como prismáticos, pero lo más habitual es encontrarla masiva o en agregados granulares, con colores que varían desde tonos suaves en gris, crema, blanco.. hasta tonos verdes y rosas. En ocasiones menos frecuentes aparece incolora o en tonos oscuros. Se forma en rocas volcánicas ricas en sodio y en rocas hiperabisales formadas a altas temperaturas. En España la podemos encontrar en Seganta (Aragón), en Mogán de Gran Canarias y en Vallehermoso de La Gomera.
- Buddingtonita: Es el análogo a la sanidina rica en amonio. Se encontró por primera vez en unos depósitos hidrotermales de azufre de California (1964). presenta cristalización monoclínica y su hábito es similar al de la ortosa. En su localidad tipo, se presenta en pequeños cristales incoloros de unas 50 micras, que forman masas pseudomorficas de albita/anortita. Las primeras muestras que se analizaron, estaban contaminadas por trazas de pirita, marcasita, anatasa y montmorillonita, lo que dio lugar a que se formulara erróneamente su composición química, siendo corregida en los años posteriores.
- Celsiana: Fue inicialmente descrita por muestras procedentes de las minas de manganeso de Jakosberg, en Suecia, en el año 1855. su descubridor Sjögren reconoció que podía tratarse de un hipotético mineral de bario, que pudiera encontrarse en el extremo de la serie; la estructura de los cristales estudiados era monoclínica. los cristales de celsiana son habitualmente incoloros, blancos o amarillentos, con brillo vitreo y aspecto semejante al de la adularia. Presenta maclas de Baveno, Carlsbad y Manebach con bastante asiduidad. En España podemos encontrarla en la mina Ambiciosa, situada en Losacino, Zamora. - Hyalofana: Descrita por von Waltershausen en 1855, en las dolomitas de Binnental, en Suiza, habiendo sido confundida con anterioridad con adularia. su nombre hace referencia a su aspecto vítreo, siendo los cristales frecuentemente incoloros o de un suave tono blanquecino, amarillento o rosado. Los cristales, son fundamentalmente prismáticos, con un aspecto muy semejante al de la adularia, con maclas de Carlsbad, Baveno y Manebach. en ocasiones se encuentran cristales que presentan a la vez diferentes tipos de maclas, lo que da lugar a cristales de aspecto realmente complejo. Habitualmente la podemos encontrar en depósitos metamórficos de manganeso, en algunas rocas ígneas alcalinas y en menor medida en depósitos de tipo alpino.
- Microclina: Estudiada por primera vez en el año 1830 por Breithaupt, con materiales procedentes de Fredriksvärn, Noruega. Su nombre hace referencia al ángulo ligeramente oblicuo que se genera entre los planos de exfoliación en sus cristales. es dimorfo con la ortosa, de la que se distingue por presentar una estructura completamente ordenada. Lo más habitual que formen prismas compactos, aunque pueden encontrarse de forma granular o masiva. Las maclas de Carlsbad, Baveno y Manebach son muy frecuentes y pueden también encontrarse cristales que siguen leyes de macla de Periclina y Albita. los cristales son de transparentes a translúcidos, con brillo vítreo y presentan colores muy variados como el blanco, crema, amarillo, rojo, verde o incluso azul. Es un mineral muy común en las rocas plutónicas félsicas como los granitos, las pegmatitas graníticas o las sienitas. normalmente están asociadas a minerales como el cuarzo, la moscovita, la albita o diferentes minerales del grupo de los anfíboles. Este mineral puede llegar a alcanzar grandes dimensiones; en algunas pegmatitas se han encontrado cristales de más de 50 metros de largo y 13000 toneladas de peso!! La variedad más conocida (y deseada por los coleccionistas), de esta especie es la amazonita, que se caracteriza por presentar un bello color verde-azulado, asociada en ocasiones a cuarzo ahumado, lo que da lugar a unas composiciones de extrema belleza. En España, cabe mencionar las procedentes de la cantera Massabé, en Gerona, por su tamaño, color y belleza de los cristales que se han extraído de allí.
Microclina. Cantera Massabé. Sils. Gerona. 15x12 cm Colecc. y foto Mª Jesús Alvarez
Microclina var. amazonita con cleavelandita. Pikes Peak. Colorado. USA. 4x5 cm Colecc. y foto Mª Jesús Alvarez
- Ortosa: El mismo geólogo que nos describió la microclina, definió también a la ortosa unos años antes (en 1823), dándole su nombre en alusión a los planos perpendiculares de exfoliación que presenta. al igual que su dimorfo, presenta una amplia variedad de colores y una apariencia entre transparente y translúcida, presentando en ocasiones opalescencia. los cristales son tabulares y en ellos se observan habitualmente maclas simples de penetración o de contacto, seguidas por maclas de Carlsbad, Baveno y Manebach. Es un mineral muy común, formando parte de los granitos, las pegmatitas graníticas y las sienitas. Es posible encontrarlo en depósitos de tipo alpino, especialmente en el caso de su variedad más apreciada, la adularia, y en filones hidrotermales. La ortosa es uno de los minerales más extendidos por todo el mundo, destacando en España las procedentes de Zarzalejo. La adularia es una variedad formada a baja temperatura, que se caracteriza por un hábito en el que predominan las formas (001) y (101) con unos ángulos casi idénticos con respecto al eje z, lo que le confiere un aspecto ortorómbico. su orientación óptica es variable, con el plano axial paralelo o perpendicular a (010). Existe una subvariedad de adularia denominada valencianita (por su lugar tipo, la mina valenciana en Guanajuato, Méjico); se diferencia del resto de las adularias por presentar unos inusuales cristales aplanados, ligeramente curvados y un brillo perlado muy característico. La adularia ha sido descrita en España en el Cerro del Moro, perteneciente a Navas del Rey (Madrid) y del que podemos observar un interesante ejemplar en el Museo Geominero.
Ortosa. Zarzalejo. Madrid. Cristal 5 cm Colecc. y foto Mª Jesús Alvarez
- Paracelsiana: Es un mineral dimorfo de la celsiana. Se describió por primera vez en al año 1905 por Taconni (Candoglia, Italia), donde aparecía como pequeños gránulos amarillentos en filones cristalinos dentro de esquistos. Unos años más tarde, Spencer (1942) localizó cristales prismáticos con un hábito semejante al topacio, junto a celsiana, en la mina Benallt (Gales). Los cristales presentan una coloración ténue, que va desde el incoloro hasta los grises pálidos, con un brillo vítreo; y llegan a alcanzar los 5 cm de longitud. es un mineral mucho menos común que la celsiana, conociéndose únicamente tres yacimientos en el mundo; los dos que ya hemos comentado y un tercero en Rumania, en la mina Arschitza.
- Reedmergnerita: los primeros ejemplares descritos proceden de Utah, concretamente de unas dolomitas autigénicas asociadas a unas pizarras petrolíferas (de hecho se encontraron al realizar perforaciones), junto a otros minerales como leucosfenitas, shortitas, searlesitas... pero estos minerales son todos autigénicos; es decir, no se han formado allí sino que se acumularon mediante procesos detríticos. Presentan cristales incoloros, prismáticos, cortos y achatados. Es análogo a la albita, pero rico en boro. Buscando yacimientos auténticos de este mineral, se han encontrado en reedmergneritas cristalizadas con más de un centímetro en los granitos peralcalinos de Dara-i-pioz (Tajikistán) y en la península de Kola.
- Rubiclina: Como se puede deducir por su nombre, es el análogo rico en rubidio, de la microclina. Es interesante para la ciencia, ya que fue el primer mineral que contenía Rubidio elemental, que se había encontrado hasta la fecha (1996). Los cristales siempre son microscópicos (inferiores a 50 micras) - Sanidina: Su nombre procede del vocablo griego "tanis", que significa tableta o tabla, y hace alusión al hábito típicamente tabular que presenta esta especie. Fue nombrada por primera vez en el año 1808 por Nose (escrito todo junto, no por separado, se llama así XD). Es un mineral bastante común, pero es poco habitual encontrar cristales grandes. los cristales solemos encontrarlos en su forma tabular y frecuentemente maclados en Carlsbad, siendo menos comunes las maclas de baveno y Manebach. Suele ser incolora o de un tono blanquecino o grisáceo. Algunos ejemplares son empleados en joyería como "piedra luna" a pesar de que la auténtica piedra luna sea la adularia (recordemos que es una variedad de ortosa). Se suelen encontrar en rocas félsicas y abisales como riolitas, fonolitas y traquitas, pudiéndose encontrar además como pequeñas agujas formando esferas en vidrios volcánicos. también es posible encontrarlas en rocas metamórficas de altas temperaturas y en algunas rocas hidrotermales alteradas. En España, los mejores ejemplares (al menos que yo conozca) los podemos encontrar en Los Lobos, Cuevas de Almanzora, Almería. Aunque también aparecen en La Aljorra y Canarias entre otros, aunque de un tamaño mucho menor.
Sanidina. La Sinecica. Los Lobos. Cuevas de Almanzora. Almería. Cristales 2 cm aprox. Colecc. y foto Mª Jesús Alvarez
- Slawsonita: Es el análogo a la paracelsiana rico en estroncio. Se detectó por primera vez en unas calizas metamórficas triásicas de Wallowa, Oregón, denominadas "Formación de Martin Bridge", pero sus descubridores (unos tal Erd, Nolf y Smith) nunca llegaron a publicar nada formalmente al respecto; aún así Wallowa se ha determinado como la localidad tipo para la especie. Se trata de cristales de color gris pálido o incluso incoloros, semitransparentes. Suelen aparecer acompañados de calcita, albita, pirita y flogopita; y su estructura es idéntica a la de la paracelsiana. Las plagioclasas cálcicas son muy susceptibles a las alteraciones mediante soluciones hidrotermales. Existe un proceso muy común, denominado sausuritización, en el cual el calcio es sustituido por el sodio, dando lugar a unas rocas llamadas sausuritas Por el contrario, los feldespatos potásicos son muy resistentes a las alteraciones, por lo que en ellos, en lugar de alteraciones, lo que se suele encontrar son sustituciones, es decir, pseudomorfismos. No podríamos finalizar este breve artículo sobre los feldespatos, sin hacer referencia a su uso en gemología. Debido al gran tamaño que pueden alcanzar y a la facilidad de lapidado que presentan, algunas ortoclasas transparentes se usan para ser facetadas y convertidas en gemas. La variedad verde de la microclina, la amazonita, como es opaca, suele emplearse para realizar cabujones; pero sin lugar a dudas, las estrellas dentro de este grupo para el gemólogo son la labradorita, y las llamadas piedra sol y piedra luna. No existe una especie o variedad como tal, que se denomine así (piedra sol o piedra luna), sino que se trata de un efecto óptico que podemos encontrar en feldespatos muy diversos. La piedra luna, sería cualquier feldespato incoloro o blanquecino subtransparente que genera reflejos azulados o lechosos al incidir en ellos la luz. Es bastante común encontrar este efecto en la variedad de ortoclasa denominada adularia y se produce al presentar en su interior, pequeñas láminas de albita. Cuanto más finas sean estas láminas, más azules serán los reflejos que se generan y por el contrario, las láminas más gruesas generan los reflejos y brillos blanquecinos. A este fenómeno, se le denomina en ocasiones "adularescencia" por presentarse principalmente en esta variedad.
La piedra sol, por su parte, es el nombre que se le da a los feldespatos en los que se observan destellos naranjas y rojos. estos destellos son generados por la presencia de láminas de hematites o goethitas en el interior de los especímenes, siempre que estén orientadas paralelamente al plano de exfoliación de los cristales. La mayoría de las piedras sol, las encontramos en especímenes de oligoclasa, aunque este efecto también es posible de encontrar en cualquier plagioclasa cálcica
Por último, y al contrario que en los dos casos anteriores, la labradorita si es un miembro intermedio y concreto en la serie de las plagioclasas. Normalmente se presenta como un cuerpo base de color gris, que muestra un imponente juego de colores e iridiscencias cuando refleja la luz (principalmente tonos metalizados azules, verdes y amarillos muy brillantes). A este fenómeno se le denomina labradorescencia, y como una imagen vale más que mil palabras, un último vídeo para completar la serie
Consideraciones generales:Bajo la denominación de granate, encontramos un interesante grupo de silicatos cúbicos, que debido a su gran variedad de colores, su dureza y su aspecto, han atraido las miradas desde la antigüedad. El grupo granates, sigue la siguiente fórmula química general: X3 Y2 Z3 O12 donde la X puede ser: Ca, Fe2+, Mg, Mn2+
la Y: Al, Cr3+, Fe3+, Mn3+, Sc, Si, Ti, V3+, Zr
y la Z es normalmente Si, reemplazado parcialmente por Al o Fe3+
(Observar que la distribución de cargas es siempre divalente en la X y trivalente en la Y)
Algunos autores, dividen el grupo en dos series: las piralspitas (pyrope-almandine-spessartine), también llamados granates alumínicos y las ugranditas o granates cálcicos (uvarovite-grossular-andradite) basándose en la variación continua de la composición, existente dentro de cada una de las series, que ya fue descrita por Winchell en 1933, pero con el paso de los años y el estudio de un mayor número de ejemplares, se ha podido comprobar que existen granates cuya composición es intermedia entre ambas series (Geiger, 2008), por lo que dicha división hay que tomarla con precaución.
Imagen Educalab.es
De manera genérica, cada especie de granate se ha definido en función de los cationes que ocupan las posiciones X e Y de la fórmula general, pero los granates naturales, en muy raras ocasiones presentan una composición coincidente con las especificadas para cada especie, así que lo que se hace es clasificar cada espécimen en función de la molécula dominante en su composición.
Para terminar de complicar las cosas, podemos encontrar granates con zonación, es decir, ejemplares que en su núcleo presentan una composición equivalente a una especie determinada, que va mutando según nos dirigimos hacia la superficie del cristal, terminando por ser una especie completamente diferente a la de su interior.
Hasta donde yo sé, para este caso concreto, el sistema que se a acordado, es nombrarlos en función de lo que tengamos en la capa más superficial, que es la que se ve.
Actualmente y si no han vuelto a cambiar las cosas, las especies aceptadas por la IMA son 20:
Existe además un importante subgrupo, denominado hidrogranates, o granates hidratados, en el que se han introducido moléculas de agua en la composición pura, en forma de OH. Realmente son pocos los granates completamente anhidros, conteniendo mayoritariamente entre un 0.1 y un 0,25% de agua. Estos hidrogranates, exceptuando la katoita y la hibschita (análogos hidratados de la grosularia), que se consideran especies independientes, se denominan como sus analogos anhidros. Así por ejemplo, el equivalente hidratado de la uvarovita, se denominaría hidrouvarovita o en muchos casos, se le nombra simplemente como uvarovita hidratada.
Por último, y sin entrar en detalles, cabe decir que los granates siguen el sistema cúbico de cristalización, alternando tetraedros de SiO4 con octaedros de, YO6 conteniendo los iones X en cavidades de la estructura, que hacen que los cubos se distorsionen.
Img: Collector´s Guide to the garnet group. Pag. 13
En esta imagen, por ejemplo, se pueden observar como los tetraedros de silice (azul) se combinan con los poliedros del hierro (naranja) en la estructura de los granates almandinos, mientras las moléculas de aluminio estarían ubicadas en los puntos marcados por las esferas azules. estas moléculas de alumino, tendrían en realidad forma de octaedro, pero se han dejado como simples puntos para no emborronar demasiado la imagen..
Si hacemos lo contrario, es decir, representamos las moléculas de alumino en lugar de las de hierro, la imagen resultante sería la siguiente.
Img: Collector´s Guide to the garnet group. Pag. 12
donde los puntos naranjas nos indica la posición de los poliedros de hierro que observabamos en la imagen anterior.
Como se puede comprobar, la figura resultante a nivel macroscopico, es un cubo, estos cubos combinados entre sí desembocan en una gran variedad de formas cristalinas de las que podemos ver algunos ejemplos en la siguiente lámina, en la que se observan desde dodecaedros simples (primer gráfico) hasta trapezoedros u otras menos comunes como los octaedros elongados del último gráfico.
Goldschmidt (1918)
Vamos a detallar a continuación, las principales características de las especies más importantes.
Almandino: Es la especie de granate que se conoce desde hace más tiempo. Este nombre ya se utilizaba para denominar a los granates en la zona de Turquía, hace más de 1500 años, y es la especie más común dentro del grupo de los granates. Se suelen encontrar en rocas metamórficas como esquistos micáceos, gneiss y anfibolitas, aunque en ocasiones aparecen en granitos y pegmatitas. Suelen aparecer principalmente en forma de dodecaedos o trapezoides y presentar un color oscuro, que varía entre el rojo, el morado, marrones e incluso negro, siendo habitualmente translúcidos o mates.
Almandino. Zillertal. Austria. Colecc. y foto: Mª Jesús Alvarez
Andradita: Esta especie, fue descrita por primera vez bajo su nombre actual por Dana en 1868, en reconocimiento al geológo JB d`Andrada e Silva, quien lo describió por primera vez en el año 1800. es la segunda especie de granate más común de la corteza terrestre, estando documentados en más de 1200 localidades en todo el mundo. Se suelen encontrar en zonas de sedimentos calcáreos afectadas por metamorfismo térmico o de contacto, y muy especialmente en los depósitos metasomaticos de skarn. Suelen aparecer asociados a magnetitas y hedembergitas, además de vesubianas y/o diopsidos. Existen muchas variedades de esta especie, siendo las más conocidas el demantoide y la topazolita (ambos verdes) y el granate melanito (de color pardo o negro).
Grosularia: Fue nombrada por Werner en el año 1811 y su nombre hace referencia a su color, que es semejante al de los frutos de la grosella, cuyo nombre científico es Ribes grossularia. Esta especie se suele localizar en zonas de limonitas metamórficas y skarn, aunque también las podemos encontrar en serpentinitas. Dentro de las especies de granates, son los que mayor variedad de colores y apariencias diferentes presentan, pudiendo encontrarse desde completamente opacas hasta transparentes, y en tonalidades que discurren por toda la gama cromática: rojas, verdes, rosas, amarillas, naranjas, marrones, negras... e incluso completamente incoloras, aunque estas últimos son realmente raras de encontrar. Se conocen más de 1000 yacimientos en todo el mundo, algunos de los cuales son muy famosos por proporcionar ejemplares de calidad gema, altamente valorados en joyería. Quizás una de sus variedades más bellas, sea la hessonita cuyo color rojo anaranjado hace las delicias de gemólogos y coleccionistas.
Grosularia var. hessonita. Mina Jeffrey. Quebec. Canadá Colecc. Paul Stahl. Fot: Jeff Scovil
Piropo: Su nombre fue uno de los primeros dados por Werner, allá por el año 1803 y hace referencia al intenso color rojo que le caracteriza; desde la antiguedad ha sido muy apreciado por los gemólogos. A diferencia del resto de los granates, es relativamente sencillo encontrar piropos de aspecto cúbico, generalmente con las caras algo curvadas, aunque lo más habitual es encontrarlos en forma de granos irregulares, de superficie rugosa, que no muestran su brillo hasta que no se cortan o fracturan. Esta especie se forma en zonas de altas presiones, por lo que es común encontrarlos en rocas ultramáficas como peridotitas, kimberlitas, eclogitas y serpentinas, pudiéndose encontrar además, en las arenas provenientes de la erosión de dichas rocas. Para rematar la faena, sus cristales son indicadores de zonas diamantíferas. Su variedad más utilizada en joyería es la rhodolita, cuyo color varía entre el rojo y el magenta, presentando siempre un color muy intenso, que para más inri muestra su máximo esplendor bajo la luz incandescente.
Espesartina: Fue inicialmente descrita por Beudant en 1832, basandose en las muestras procedentes de una cantera cerca de Aschaffenburg, en las montañas alemanas de Spessart. Es menos común que las especies anteriores (a excepción del piropo), y se encuentra en zonas de skarn metasomáticas ricas en manganeso, asociados a piroxmangita, rodonita, tefroíta y otros minerales de manganeso. Habitualmente esta especie no se presenta pura, sino que suelen ser soluciones sólidas intermedias de almandino-espesartina. Su apariencia es similar a la de la hessonita en cuanto a color, transparencia y brillo; pudiendo aparecer en grandes cristales de hasta 100 ct.
Espesartina. Tongbei. China Colecc. y foto Mª Jesús Alvarez
Uvarovita: Es la especie análoga a la grosularia, solo que presenta cromo en lugar de aluminio. Su dureza, intenso color verde, brillo y transparencia haría de ella una preciada gema, si no fuera porque el tamaño de sus cristales suele ser milimétrico, cristales de más de 2 mm ya se consideran como algo excepcional. Inicialmente fue descubierta en la mina Saranovskii, en Rusia, siendo confundida con dioptasa, con cromita e incluso con magnetita!! (que alguien me explique que semejanza puede haber entre una uvarovita y una magnetita porque yo no se la veo por ninguna parte)
Y ahora que conocemos a los más comunes, podemos echarle un vistazo a las especies menos conocidas: - Calderita: Es un granate de manganeso e hierro, cuyo nombre fue propuesto por Piddington en 1850 a partir de unas muestras recolectadas en la india (Katkamsandi), que presentaban una amalgama de cuarzo y otro mineral vitreo de color pardo, que finalmente fue indentificado como granate. Este mineral causó (y sigue causando) controversia, ya que al parecer el hierro con valencia +2 es sustituido en ocasiones por manganeso, y además este hierro puede aparecer con valencia +3. Con otras palabras; estos granates aparecían como una mezcla de calderita, grosularia y espesartina, entremezclado a su vez con cuarzo; un jaleo vaya! - Eringaita: se trata del análogo rico en escandio de la andradita y sudescubrimient es relativamente recente, en concreto fue descrito en el año 2010, a partir de unas muestras obtenidas en los alrededores del río Wilui, en Rusia. Los cristales son redondeados, transparentes y con un ligero tono amarillo-pardo. Habitualmente, los granates de titanio y circonio, contienen a su vez una pequeña proporción de escandio, pero la eringaita presenta casi el doble, siendo además este catión, predominante sobre los otros; es por ello que se decidió separarlo en una especie independiente. el nombre definitivo hace referencia al río Eringa, en la que se une al río Wilui en la localidad tipo de la especie. Que yo sepa, no se ha logrado localizar este mineral en ninguna otra localidad a nivel mundial, excepto en su localidad tipo, aunque si es cierto que ha sido descrita en relación al meteorito Allende, en Méjico. - Goldmanita: Es un granate rico en vanadio que se presenta en agregados de cristales muy finos de color marrón verdoso, normalmente envueltos en calcita. Fue un mineral dificil de estudiar ya que no se conseguían muestras lo suficientemente puras del mismo, al presentarse mezclado con sus analogos grosularia y andradita. Es un mineral escaso, que apenas podemos encontrar en un puñado de localidades a nivel mundial. En España fue encontrada y descrita en el año 2003, en Vimbodí, Cataluña. - Henritermierita: Se trata del análogo rico en manganeso de la hidrogrosularia y ha sido descrito en la mina tachgagalt, de Marruecos. Aparece en forma de agregados de pequeño tamaño (inferiores a medio mm) de color pardo anaranjado, rellenando huecos entre marokita, haussmanita y gaudefroyita. Existe un segundo lugar a parte de su localidad tipo, donde ha sido descrita, las minas N´Cgwaning I y II y la Mina Wessel, todas en la zona sudafricana del Kalahari. - Hibschita: Fue estudiada por Cornu (1906), en unas muestras procedentes de la República Checa, concretamente de Mariemberg, en donde aparece como pequeños y oscuros cristales dodecaédricos (a los que Cornu denominó titanomelanitas), rodeados de una cubierta de octaedros en tonos claros, recibiendo el nombre de la especie aquellos cristales que eran completamente incoloros. No fue hasta el año 1967 cuando otro autor pudo al fin demostrar, mediante técnicas de difracción, IR y NMR, que existía una sustitución de H por Si en el hidrogranate, y quedando definida por lo tanto la formula química de la especie. En la actualidad, el mineral se encuentra bajo debate por la IMA, y aún se discute si se acepta como especie independinete o bien se mantiene como una variedad de grosularia. Dentro de los denominados "grantes raros", es de los más comunes, y en España podemos encontrarlo en Loscos (Teruel). - Holstamita: Esta especie está directamente relacionada con las dos anteriores. Podriamos considerarlo como un polimorfo de la hibschita y análogo de la henritermierita rica en aluminio. Fue descrita en la Mina Wessels de Sudáfrica (2003) como pequeños granos (inferiores a 0,4 mm) dispersos y redondeados, inmersos en cristales de vesubianita. En ocasiones se observaron pseudo-octaedros de tonalidades pardo-amarillo pálido, pero son poco comunes. Creo que no ha sido desrita en ningún otro lugar a excepción de su localidad tipo hasta el momento. - Katoita: Fue el primer miembro del subgrupo de las hidrogrosularias que fue descubierto. Antes de que se describiera esta especie, ninguna hidrogrosularía había sido encontrada, aunque se intuía que debían de existir. Tras estudiarse la hibschita, se llegó al acuerdo de nombrar grsularia a el especimen anhidro, hibschita si el porcentaje de sustitución del grupo (Si4O4) por (H4O4) era inferior o igual al 50% y katoita si esta sustitución superaba al 50%. Su localidad tipo de ubica en Talia, concretamente en Pietra Massa, Viterbo; en donde aparece como microcristales lechosos de entre 0,1 y 0´3 mm de diámetro, aunque se pueden encontrar en algunas otras localidades. En España no ha sido encontrada a pesar de que si contamos con el otro miembro de la serie, la hibschita. - Kerimasita: Tiene su localidad tipo en un volcán extinto de Tanzania, el Kerimasi y forma cristales micrométricos de color marrón oscuro en carbonatitas que se acumulan en depósitos aluviales. Es muy semejante a la kimzeyita, de la que se distingue por su mayor contenido en hierro y son numerosos los estudios que han confundido una especie con la otra durante los estudios composicionales. - Kimzeyita: Es un granate realmente raro en el que existen sustitucones de circón tetravalente en la posición Y, de la fórmula general, que como vimos al principio es trivalente, por lo que esta diferencia de cargas debe compensarse reemplazando parte de las moléculas de silicio (tetravalente) por aluminio (trivalente). Su localidad tipo de encuentra en una cantera de calcita llamada "Magnet Cove", en Arkansas, donde se presenta formando pequeños dodecaedros marrón oscuro, de tamaño inferior a 1 mm, asociados a apatitos y magnetita - Knorringita: Es análoga al piropo rico en cromo, y fue descrita en las kimberlitas de Kao, Lesotho (zona sur de África); aparece como pequeños granos de color azul o verde entre los concentrados de minerales pesados, junto a espinelas, circones, olivinos... - Majorita: Curiosamente, este mineral fue antes estudiado en un meteorito que en la Tierra, a pesar de que existen diferentes localizaciones donde lo podemos encontrar. Suele presentarse asociado a goethita, kamacita y olivino; y su composición química sería equivalente a la de la bronzita (una variedad de enstatita), presentando un octaedro de coordinación de silicio en la posición Y de la fórmula general. - Momoiita: Fue descrita en los depósitos metamórficos de manganeso de la mina Kurase, en Japón, donde se presenta como cristales micrométricos de color verde asociados a calcita, tefroíta y rodonita. - Morimotoita: También descrita por primera vez en Japón, en esta ocasión en Fuka. Su apariencia es la granos milimétricos de color oscuro. Se trata de un granate de titanio similar a la schorlomita, de la que se distingue por la ubicación de estos cationes en la estructura. De forma general, en la schorlomita el titanio se encuentra sustituyendo al hierro trivalente en altas proporciones, mientras que en la morimotoita se forman unos complejos de titanio (tetravalente) e hierro divalente, que sustituyen a dos moléculas de hierro trivalente en la estructura, lo que implica que no existen sustituciones del grupo SiO4, ya que este cambio presenta por si mismo una equivalencia de cargas. - Schorlomita: Es el granate rico en titanio análogo a la andradita. Fue descrito por Shepherd en 1846, en las rocas de tipo ijolita de "Magnet Cove", en Arkansas. Pero han sido necesarios muchos estudios posteriores y utilizar técnicas más avanzadas para poder determinar la valencia con la que actuan los cationes de hierro y titanio en su estructura, ya que las sustituciones que presenta son muy complejas y no ha sido hasta el año 2005, cuando se ha conseguido definir su fórmula con precisión.
Los granates están principalmente asociados a los procesos de metamorfismo, y por lo tanto a sus rocas, pero también es posible encontrarlos en rocas ígneas como granitos, pegmatitas graníticas, rocas volcánicas ácidas como las riolitas o en kimberlitas.
Además, como son unos minerales muy duros, la matriz originaria puede erosionarse y sedimentarse posteriormente sin que los granates sufran alteración, por lo que también es posible encontrarlos en ambientes sedimentarios detríticos.
Esta variedad de ambientes genéticos, hizo que en 1938, Wright, realizara un estudio acerca de las rocas en las que se encontraban los 5 grupos principales de granates, estudiando los cristales de cientos de yacimientos a lo largo y ancho del planeta, obteniendo resultados muy interesantes.
Como se puede observar en la tabla, no existen los piropos, grosularias o andraditas en pegmatitas o granitos; y son los granates espesartinas y andraditas los que presentan los ambientes de formación más limitados, siendo imposible que convivan ambos en una misma matriz; mientras que los almandinos los podemos encontrar casi en cualquier roca y acompañados de cualquier otra de estas especies, en función del ambiente en el que se hayan formado, resultando especialmente interesante para los buscadores de granates, irse fijando en las rocas básicas y los esquistos que se crucen en su camino.
El color de los granates:
Una de las características más llamativas de los granates y a la que se debe entre otras cuestiones, que sean tan apreciados por los coleccionistas, a parte de su dureza y brillo, es la variedad de colores que pueden presentar.
Partimos de la base, de que sólo existen cuatro tipos de granates, que en su estado puro son incoloros: la grosularia, el piropo, la hibschita y la katoita; pero en la naturaleza, encontrar ejemplares de estos granates en su apariencia incolora es algo realmente inusual.
El resto de las especies, son de por sí coloreadas.
Espesartina. San Piero in Campo. Isla de Elba. Colecc. Federico Pezzota. Fot. Roberto Appiani
Andradita. Sonora. Méjico. Fot: Jeff Scovil
Este color, puede ser debido en ocasiones a impurezas en la estructura, aunque principalmente es debido a la existencia de cromóforos formados mayoritariamente por metales de transición.
Por poner algunos ejemplos, el color rojo y el verde amarillento (andraditas de la variedad topazolita), normalmente son causados en los granates por la presencia de hierro en función del estado de oxidación del metal (+2 y +3 respectivamente); el naranja de las espesartinas y el rosa de algunas grosularias, como las mejicanas del lago Jaco, por el manganeso en los estados +2 y +3 de oxidación.
Granates negros (también llamados melanitos), deben su color a una mezcla de hierro y titanio; y los bellísimos demantoides (recordemos que son una variedad verde de andradita), nos ofrecen su color gracias a la presencia de unas pocas moléculas de cromo en la estructura.
Grosularia. Sierra de las Cruces. Méjico. Fot. Tony Peterson
Grosularia sobre diópsido. Mina Jeffrey. Museo de Ciencias Naturales de Houston. Fot: Jeff Scovil
En la naturaleza, como ya habíamos comentado antes, dificilmente encontraremos granates cuya composición coincida al 100% con un miembro determinado de la serie, sino que suelen presentarse como soluciones solidas entre dos o más miembros, por lo que el color observable dependerá por lo tanto de la proporción de cromóforos de cada tipo que presente nuestro ejemplar.
Además, debemos recordar, que los cromóforos no producen color por el simple hecho de existir en el interior de la estructura cristalina, sino que necesitan ser excitados por algún tipo de energía (generalmente ondas lumínicas), para generar el color y por lo tanto, si la intensidad de la energía recibida sobre el cristal, varía, también puede hacerlo el color que percibimos en el mismo.
En base a esto, podemos encontraralgunos granates, realmente espectaculares; determinadas espesartinas de Tanzania, (las procedentes de Umba, por ejemplo) o de Madagascar (las del área de Bekily), varían de color en función del tipo de luz con la que estén siendo irradiadas. Las más comunes, presentan una tonalidad azul-verdosa si las observamos bajo la luz natural, y se vuelven rojas-moradas al observarlas bajo la luz de tungsteno, pero está variación en el color no acaba aquí, pudiendo encontrarse cambios de lo más variopintos: de rojo a naranja, de naranja a rosa, de rosa a morado, de naranja a amarillo....
A esta cualidad se la suele denominar "efecto alejandrita", al equipararla con el conocido cambio de color que presenta esta variedad de crisoberilo) y los granates que la presentan son altamente apreciados en el mundo de la geomología, pudiendo alcanzar precios muy elevados en el mercado.
Normalmente los granates no suelen presentar fluorescencia, aunque existen algunas excepciones como las que os muestro a continuación:
En Quebec, las grosularias blancas de Asbestos, pueden mostrar una fluorescencia rosa bajo luz UV de onda larga, las hessonitas de la mina Beaver se nos muestran naranjas bajo onda corta.
En Sudáfrica, las uvarovitas de Transvaal, fluorecen en rojo, y en Tanzania, podemos encontrar grosularias incoloras que fluorecen en un color naranja muy intenso bajo UV de onda corta
Por si aún queda algún coleccionista que no los encuentre bonitos o interesantes (cosa que a estas alturas dudo), podemos rematar este apartado hablando de los granates con asterismo. En determinadas ocasiones, algunos cristales de granate pueden presentar en su interior fibras orientadas de piroxenos asbestiformes, que crecen en paralelo a las aristas de los dodecaedros. Estas fibras, se expresan como estrellas brillantes claramente definidas cuando se tallan los cristales en cabujón, y algunos ejemplares, (especialmente procedentes de la India), llegan a ser realmente espectaculares.
Granates en España:
Tirando de mi propia base de datos, podemos nombrar algunos de los yacimientos españoles de granates más conocidos.
Almandinos podemos encontrar en Galicia, en el monte Galiñeiro, las anfibolitas de Lugo, la Sierra Capelada y Santa María de Ortigueira, así como en la Mina de Bama (Touro). En Cataluña los puedes hayar en Castellar del Vallés. En Zamora los encontramos en Villacampo, y más al centro en Venturada (Madrid). No podemos olvidar tampoco los cristales de Riaza, en Segovia ni los de Sierra Albarrana o Lubrín, en Andalucía.
No podemos dejar de destacar los preciosos granates almandinos de El Hoyazo (Níjar), que en algunos casos presentan un color y transparencia envidiables.
Almandinos sobre sillimanita. El Hoyazo. Níjar Colecc. y foto: Mª Jesús Alvarez
Andraditas podemos encontrar en las minas de Carlés y Boinás (Asturias), en Andalucía encontramos melanitos en Morón de la frontera (Sevilla), andraditas verdes en la mina El Mico, de Córdoba y por supuesto los famosos granates de las Minas de Cala.
En Murcia son muy conocidos los granates melanitos del Cabezo Negro, en Abarán, así como los de Cehegín y La Copa.Y no podemos cerrar este párrafo sin nombrar los granates de la zona de Burguillos del Cerro, donde minas tan famosas como La Judía, Monchi o Milucha los ofrecen a patadas.
Andradita var. melanito. Mina La Judia. Burguillos del Cerro. Badajoz. Colecc. y foto: Mª Jesús Alvarez
Los piropos son menos usuales, aunque aparecen en la zona de Montnegre (Barcelona)
Grosularia encontramos por ejemplo en Pinilla de Fermoselle, las espesartinas españolas más bonitas que conozco son las de Cartama (Málaga) y en cuanto a especies menos comunes, podemos localizar hibschitas en Loscos (Teruel)
Espesartina. Cartama. Málaga Colecc. y foto: Mª Jesús Alvarez
Granates en rocas extraterrestres:
Los granates no se suelen encontrar en meteoritos, pero recientemente se ha descubierto una especie, que no solo es que aparezcan en los meteoritos,sino que no es posible encontrarla en ningún otro lugar. Se trata de la majorita.
La majorita, podríamos decir que es el equivalente extraterrestre de un piroxeno denominado bronzita (una variedad de enstatita), que se ha transformado en granate debido a las condiciones de alta presión y temperatura que van asociadas a la colisión de un meteorito contra otro en el espacio exterior.
Este mineral fue encontrado y descrito por primera vez en Autralia, en un meteorito llamado "Coorara" (condrita de olivino-hiperstena) en 1970, aunque posteriormente fue identificado también en otros meteoritos de características similares.
A parte de especie tan interesante, se han encontrado cristales de granates andradita en el meterito "Allende", que es una condrita carbonácea, cuyos granates se presentan como cristales euhédricos ligeramente coloreados por la presencia de titanio.
Por último, se han detectado inclusiones de goldmanita en una condrita carbonácea de Kansas denominada "Leoville"
Granates andraditas (común, melanito y demantoide). Región de Kayes. Mali Colecc. y foto:Mª Jesús Alvarez
Como podeis ver, el grupo de los granates es todo un complejo mundo de química y color, que a mi personalmente me tiene fascinada y del que creo que nunca terminaré de aprender cosas, pues cada vez que me pongo a buscar información, me aparece una imagen nueva, con cristales más bonitos, más grandes o más interesantes que los que ya conocía con anterioridad, o un nuevo dato, que me obliga a seguir adentrándome más y más en la red y en la bibliografía impresa, en busca de información que me ayude a saciar mi curiosidad.